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El impacto de las redes sociales en la corteza prefrontal de los adolescentes: un caso clínico

En los últimos años, el uso excesivo de redes sociales ha sido asociado con cambios estructurales y funcionales en el cerebro adolescente, especialmente en regiones como la corteza prefrontal, encargada del control ejecutivo, la autorregulación emocional y la toma de decisiones. Este artículo presenta un caso clínico que ilustra las posibles implicaciones neuropsicológicas del uso

intensivo de redes sociales en esta etapa crítica del desarrollo.


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Caso clínico: Mateo, 14 años


Motivo de consulta:Mateo, un adolescente de 14 años, fue llevado a consulta psicológica por sus padres debido a problemas de concentración, irritabilidad frecuente, dificultad para mantener rutinas escolares y dependencia marcada del celular.


Historia clínica relevante:

  • Uso diario de redes sociales entre 6 a 8 horas, especialmente TikTok, Instagram y Discord.

  • Reporta ansiedad cuando no puede acceder a su celular, aislamiento social en el entorno físico y bajo rendimiento académico.

  • Evaluación neuropsicológica muestra dificultades en funciones ejecutivas (planificación, atención sostenida, flexibilidad cognitiva).

  • Escalas aplicadas: BDI-II (depresión leve), STAI (ansiedad moderada), Cuestionario de uso problemático de Internet.


Intervención: Se inicia un abordaje cognitivo-conductual centrado en:

  • Psicoeducación sobre el impacto del uso excesivo de pantallas en el cerebro adolescente.

  • Regulación de horarios de uso digital.

  • Actividades offline que favorezcan la autorregulación (mindfulness, deporte).

  • Entrenamiento en habilidades sociales y manejo de frustración.


Resultados tras 3 meses:

  • Reducción del uso de redes a 2 horas diarias.

  • Mejora en funciones ejecutivas evaluadas por test de Stroop y Torre de Londres.

  • Disminución de síntomas de ansiedad.

  • Mayor involucramiento en actividades escolares y sociales.


El uso intensivo de redes sociales durante esta etapa puede afectar dicho proceso natural de maduración. Según teorías actuales:


1. Modelo de la gratificación instantánea

Las redes sociales refuerzan comportamientos mediante recompensas inmediatas (likes, notificaciones, validación externa), activando el sistema dopaminérgico del núcleo accumbens. Esto puede llevar a una sobreestimulación crónica que impide el desarrollo de tolerancia a la frustración y fomenta la búsqueda constante de estimulación.


2. Teoría del triple circuito (Bechara, 2005)

Este modelo indica que la toma de decisiones saludables requiere el equilibrio entre:

  • Corteza prefrontal (razón),

  • Amígdala (emociones),

  • Núcleo accumbens (recompensa)

En adolescentes hiperexpuestos a redes, el predominio del circuito de recompensa altera la homeostasis entre emoción y control, afectando decisiones a largo plazo.


3. Modelo neuroconstructivista del desarrollo

El entorno moldea la arquitectura cerebral. Un entorno digital hipersocial y altamente comparativo (scrolling, filtros, idealización) modela conexiones sinápticas que priorizan la comparación social, la gratificación inmediata y la multitarea superficial (Kadosh & Johnson, 2007).


Relación con trastornos psicológicos

Estudios muestran asociación entre el uso excesivo de redes sociales y:

  • Ansiedad social: miedo a la evaluación constante, dependencia de la validación externa.

  • Depresión: exposición a contenidos que refuerzan pensamientos negativos sobre uno mismo.

  • Trastornos del sueño: interferencia con ritmos circadianos, reducción de sueño profundo.

  • TDAH: incremento de síntomas atencionales en jóvenes con predisposición.


Recomendaciones clínicas

  • Evaluar patrón digital: tiempo de uso, tipo de contenido, emociones asociadas.

  • Psicoeducación sobre neurodesarrollo y dopamina

  • Entrenamiento en mindfulness y autorregulación (resistencia al impulso).

  • Fortalecer identidad más allá del entorno digital: valores, habilidades, vínculos reales.

  • Exposición gradual al mundo offline (retos, actividades deportivas, juegos sin pantallas).


 Conclusiones 

  • Las redes sociales no son “malas” en sí mismas, pero su uso desregulado durante etapas críticas del desarrollo cerebral puede alterar el equilibrio entre placer inmediato y control racional.

  • La plasticidad cerebral es tanto una ventaja como una vulnerabilidad: lo que repites, moldea tu cerebro.

  • Fomentar un uso consciente, regulado y enriquecedor de lo digital es un imperativo en la educación, la familia y la psicología clínica.


Bibliografía 

  1. Montag, C., & Walla, P. (2016). Carrying the Internet in your pocket: Effects of heavy smartphone use on the brain and cognition. Addictive Behaviors Reports, 4, 56–64.

  2. He, Q., et al. (2021). Functional connectivity alterations in adolescents with excessive social media use. Human Brain Mapping.

  3. Sherman, L. E., et al. (2016). The power of the like in adolescence: Effects of peer influence on neural and behavioral responses to social media. Psychological Science, 27(7), 1027-1035.




 
 
 

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